El progreso de la Sociedad mundial, en la medida que permite mejorar las condiciones de vida de las personas, genera una nueva situación: el alargamiento de la vida. La sociedad no estaba preparada para este nuevo escenario: el envejecimiento progresivo de la población. Por ello en el último cuarto del siglo XX la Organización de Naciones Unidas (ONU), comienza a trabajar ese nuevo concepto con el fin de sensibilizar a todos los países sobre la necesidad de contemplar esta nueva situación.

Para hacerle frente se crea el concepto de ENVEJECIMIENTO ACTIVO.

“El envejecimiento activo es el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen” Por tanto son tres los pilares sobre los que se fundamenta este concepto:

  • LA SALUD, en lo que se refiere al mantenimiento de todo lo relativo a las condiciones de vida y como consecuencia a la prevención de la dependencia.


  • LA PARTICIPACION, para envejecer formando parte activa de la sociedad y aportando el valor de la EXPERIENCIA.


  • LA SEGURIDAD, frente al ejercicio de los derechos de las personas mayores; de sus prestaciones económicas; en su acceso a los servicios, respecto a su imagen y a su patrimonio, etc.


Según la “Organización Mundial de la Salud (OMS), el proceso de envejecimiento activo permite a las personas realizar su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo su ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades”
El proyecto “Ciudades amigables con las personas mayores” se basa en el paradigma del Envejecimiento Activo de la OMS.
Es un proyecto que busca dar respuesta a algunos de los retos que surgen como consecuencia de dos fenómenos que están teniendo lugar a nivel mundial: el envejecimiento de la población y el proceso de urbanización.
“Vivir el proceso de envejecimiento de manera satisfactoria supone un RETO importante: las ciudades y pueblos siendo el centro de la actividad humana, deben proporcionar entornos y recursos que permitan envejecer de manera saludable, facilitando así el bienestar de todas las personas
El término ACTIVO, no solo hace referencia a la capacidad para estar activo físicamente, sino que conlleva una “participación contínua en las cuestiones sociales, económicas, culturales, espirituales y cívicas”.
Este paradigma entiende que las personas mayores son integrantes activos de la sociedad y que contribuyen a su desarrollo, siendo también beneficiarios del mismo.
Es decir, “las personas mayores tienen la responsabilidad de ejercer su participación y tomar decisiones en la vida comunitaria y también en el proceso político, a la vez que las administraciones públicas tienen el deber de generar oportunidades para que así puedan hacerlo.
La salud es uno de los pilares del progreso realizado en el entorno del ENVEJECIMIENTO de la población.
Los servicios de SALUD y de apoyo son vitales para mantener la calidad de vida de la personas mayores. Muchas de las preocupaciones mencionadas por éstas, se refieren a la disponibilidad de cuidado suficiente y de buena calidad.
El desarrollo normativo de la LEY VASCA de los Servicios Sociales es el marco del que nos hemos dotado para implementar la aplicación de todas las atenciones que se requieren.
La participación activa de todos los agentes institucionales y sociales tiene que ser capaz de impulsar acciones compartidas, en las que cada uno pueda contribuir con sus aportaciones a una mejora de los servicios y a conseguir un estilo de vida que ayude a paliar los efectos negativos de la “dependencia”.
La manera de entender y vivir la vejez ha ido evolucionando en los últimos años; las personas mayores actuales están muy lejos de aquella época en la que se les consideraba una parte “pasiva” de la sociedad.
Para hacer realidad el papel “activo” de los mayores es preciso promover su presencia en la sociedad y conseguir superar aquel papel pasivo que existía en épocas anteriores; la vejez es una etapa más de la vida en igualdad de derechos y deberes que en los demás segmentos poblacionales, es decir de participación conjunta para mejorar la sociedad.Es así, desde una perspectiva relacional como se puede conseguir esa transformación; serán claves los vínculos de relación que seamos capaces de generar.
El reconocimiento de la diversidad y la integración de las perspectivas, capacidades y activos de distintas generaciones, favoreciendo el dialogo y la cooperación contribuyen a conseguir una sociedad cohesionada.
Constituída en Enero de 2001, es una red europea de más de 150 organizaciones de y para personas de más de 50 años, que representa directamente a 40 millones de personas mayores en Europa. Su propósito es dar voz a un colectivo de 190 millones de habitantes europeos de edad superior a 50 años y preservar sus intereses.
Su objeto social se centra en una amplia gama de políticas con impacto en las personas mayores y jubiladas, como son: la lucha contra la discriminación; el empleo de los trabajadores de más edad; el envejecimiento activo; la protección social; la reforma de las pensiones; la inclusión social; la salud; el maltrato de personas de edad; la solidaridad intergeneracional; la investigación; la accesibilidad del transporte público y del entorno de la construcción y las nuevas tecnologías (TIC). “AGE Plataforma Europa” también toma parte activa en varios proyectos de la Unión Europea.
"Proceso de optimización de las oportunidades de participación, seguridad y salud"